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Diez alertas para reconocer a un niño adicto a los videojuegos

Descuidan sus estudios y hasta pueden negarse a comer, con tal de no interrumpir el juego. ¿Cómo detectar si un chico es adicto?  #JuntaMédica entrevistó a un especialista. Vea el video

Computadoras, consolas o teléfonos celulares, cualquier dispositivo es válido para los niños y adolescentes que se sienten atraídos por los videojuegos. Sin embargo, ese simple pasatiempo puede convertirse en un problema, cuando son capaces de dejar de lado sus estudios o la vida social y familiar para no interrumpir su juego.

No necesariamente son adictos porque hagan un uso frecuente de estos objetos, ya que para que haya adicción tienen que aparecer los síntomas que la definen como tal y tiene que haber un comportamiento difícil de resistir. Pero hay que estar alerta cuando no pueden ocuparse de sus estudios o prefieren quedarse a jugar y no estar con sus amigos”, explicó la Dra. Verónica Mora Dubuc –psiquiatra, investigadora de juego patológico y otras adicciones comportamentales- en una entrevista con #JuntaMédica.

La especialista sostuvo que cuando un niño es adicto empiezan a aparecer señales de que el juego está interfiriendo en su vida cotidiana y se observan síntomas de abstinencia cuando lo interrumpe. “Se siente mal, está irritable, duerme menos. Hay un patrón de comportamiento que no es normal y, en esos casos, se habla de adicción”, indicó la Dra. Mora Dubuc, quién enumeró las 10 señales a las que deben estar atentos los padres frente a un niño empecinado en jugar. Estas son:

 

1.       Busca insistentemente volver a jugar

2.       Pasa más tiempo jugando del que quisiera

3.       Si tiene que interrumpir su juego se irrita o se pone mal

4.       Durante el último año ha aumentado sus horas de juego

5.       Los amigos le dicen que su manera de jugar le traerá problemas

6.       Ha dejado actividades (deportes o estudios) por seguir jugando

7.       Cuando está con amigos o en la escuela está preocupado o pensando en cuándo volver a jugar

8.       Su frecuencia de juego es diaria

9.       Las sesiones de juego son de más de 4 horas

10.   Apuesta  dinero para aumentar sus sensaciones cuando juega

 

Si una o más de estas señales aparecen, los padres deben consultar con un especialista, quien indicará cuál es el tratamiento adecuado para el niño de acuerdo a la edad y la gravedad de la situación.

 

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