Noticias Recientes

Pereira: renuncia masiva de nurses

Un tercio de los enfermeros nurse del Hospital Pereira Rossell renunciaron a sus cargos. Ahora, el Sindicato Único de Licenciados en Enfermería (SULE) se declaró en preconflicto y después de Semana Santa decidirá si sigue con la lucha o si, directamente, los trabajadores que quedan se disponen a presentar sus renuncias en bloque.

Son 38 las nurses que aún trabajan en las salas comunes, las de cuidados intermedios y las de CTI del Pereira Rossell. Según declaró a El País la presidenta de SULE, Ana Montans, se necesita “por lo menos el doble de personal”.

Los 19 enfermeros que dejaron sus cargos lo hicieron a fines de 2014 y “la gerencia del Hospital todavía no ha dado una solución”.

Las disposiciones internacionales señalan que debe haber, por lo menos, un licenciado en Enfermería cada ocho pacientes. En la sala del CTI neonatal, de 12 pacientes, esto se suele cumplir: son dos las nurses que trabajan allí. Pero en las salas de cuidados intermedios, una de 12 y otra de 10 camas, nunca hay más de una sola licenciada, según denuncia Montans. En tanto, en las salas comunes, como la número 8, hay una enfermera nurse cada 14 pacientes.

“Aunque en la sala 8 los pacientes están con su padre o su madre, si hay una emergencia es difícil que una nurse sola pueda responder”, advirtió la jerarca de SULE.

“Los profesionales estamos absolutamente desbordados, asumiendo unas condiciones de trabajo inadmisibles: sobrecargas laborales, cambios constantes y situaciones que están generando malestar y estrés”, añadió.

Montans también dio cuenta de otras situaciones que se tornan peligrosas para la integridad de los trabajadores. “El sector de cuidados moderados queda muchas veces a cargo de una sola licenciada, el cual cuenta en estos momentos con cinco niños, de los cuales cuatro son internados por causa social. Dos de los niños internados están cursando una ira alta y por lo menos deberían ser atendidos por otra enfermera”, consideró.

La líder de SULE advirtió, también, que muchas veces al no haber dos licenciadas de Enfermería en un turno, las profesionales se ven impedidas de tener la media hora de descanso, incluso de ir al baño. “Esto ha sucedido mucho en las últimas semanas, es cosa casi de todos los días, parece que a nadie le importa que el personal siga renunciando”, consideró Montans.
Más reclamos.

SULE también exige un aumento en los salarios, los cuales consideran “vergonzosos, siendo profesionales responsables y a cargo de vidas”.

Hoy por hoy un nurse que trabaja en el Pereira Rossell gana unos 24.000 pesos por mes, por seis horas de trabajo, y con un día libre cada cuatro.

Desde el Sindicato de Enfermeros, que representa tanto a los licenciados como a los auxiliares de Enfermería, su presidenta, Silvia Santana, en tanto, ha dicho a El País que en el marco del Consejo de Salarios reclamarán a las autoridades que se computen distinto los años de trabajo, es decir que cada cinco vayan seis para la jubilación. También reclamarán aumentos en los salarios. Hoy los auxiliares ganan 14.000 pesos y los licenciados 23.000; la idea de ellos es que se pueda llegar a 18.000 y 32.000 respectivamente. Además, alertarán sobre la necesidad de más personal en los centros de salud.

A inicios de año SULE ya había denunciado al Ministerio de Salud Pública (MSP) las faltas sin aviso del personal de enfermería (sobre todo auxiliares) y advertido que el ausentismo llega a un 30% de los trabajadores del CTI pediátrico durante los fines de semana, y 20% de lunes a viernes.

A inicios del año pasado el MSP y la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), comenzaron a trabajar en un plan para equiparar los sueldos de auxiliares de enfermería y licenciados que trabajan en los centros públicos, a los de las mutualistas privadas, pero no llegó a concretarse.

El País intentó comunicarse con Irma León, directora del Pereira Rossell, pero no obtuvo una respuesta. Según dijeron fuentes oficiales, la jerarca abandonará su cargo una vez la exministra Susana Muñiz asuma como presidenta de ASSE.
Carencias.

En 2012, Uruguay firmó un convenio con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) por el cual se establecía un plan con la meta de llegar a fines de este 2015 con un licenciado en enfermería o nurse por cada médico. Pero mientras el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) señala que hay unos 13.197 doctores en Uruguay, el censo establece que la cantidad de licenciados es apenas de 3.946: el déficit, entonces, es de 9.251 profesionales enfermeros.

Lo que hay de sobra son auxiliares. Son 11.832, pero la OPS no los cuenta. El censo revela también que 5.000 nurses están registrados en la Caja de Profesionales Universitarios.
1.000 ya dejaron de trabajar

El último censo de enfermería arrojó que si bien hay unos 5.000 licenciados recibidos, 1.000 de ellos no trabajan en hospitales o sanatorios, sino en laboratorios o directamente se desempeñan en otros rubros. La OPS reconoce sólo a los licenciados como enfermeros, y no a los auxiliares de enfermería. Por eso Uruguay tiene un déficit de 9.000 profesionales.

Deja un comentario