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Uruguay tiene su primer meteorito

Se divulgó ayer pero el hecho ocurrió en la madrugada del 18 de septiembre. Una piedra caída del cielo se estrelló contra el techo de una finca humilde de San Carlos, Maldonado. Rompió el dolmenit y el cielorraso de lambriz, partió una cama vieja y destruyó un televisor.

En la casa del barrio Lavagna vive un matrimonio y de milagro ninguna de las dos personas sufrió lesiones.

Al otro día, ellos tomaron contacto con una profesora que da clases de astronomía y física en el liceo 1 de la ciudad esteña, Valentina Pezzano, quien hizo el contacto con la Facultad de Ciencias ubicada en Montevideo, en donde cursa estudios.

Los análisis primarios determinaron que la piedra es un fragmento de meteorito de 712 gramos, “rocoso tipo brecha (meteorite breccia, en inglés)”, dijo a El País el profesor titular del departamento de Astronomía, Gonzalo Tancredi.

En cien años, en todo el mundo, solo se comprobó quince casos de caídas de meteoritos con afectación de bienes o individuos. Es el primero que aterriza en Uruguay.

La vivienda afectada estaría ubicada en la calle Lavagna entre 25 de Agosto y Rodó, a cerca de cien metros del Arroyo Maldonado, si bien se mantiene la reserva de todos los entrevistados, que declararon respetar así la voluntad de los moradores de la construcción impactada por el trozo de roca, a una velocidad de 250 kilómetros por hora.

Gonzalo Tancredi, encargado de la investigación junto a expertos en geología, solo adelantó a El País que la zona del fenómeno se encuentra en los bordes de San Carlos, dentro de la ciudad. Y agregó que es imposible de establecer cualquier previsión para estos casos de precipitaciones de piedras de no gran tamaño, en términos astronómicos.

En principio, es difícil comprender tanto hermetismo, salvo por razones científicas o si se comparase a los habitantes de la casa dañada con el ganador de un 5 de Oro. Porque aun cuando no hay estimación del precio que podría adquirir en el mercado el fragmento del meteorito, se sabe que hoy ese tipo de piedras no valen poco.

“Fue gente muy amable que tenía interés científico, se comunicaron conmigo y me dieron el material. Ahora, meteoritos se venden, sí. En internet se ven una cantidad a precios exhorbitantes”, indicó Gonzalo Tancredi a El País.

La búsqueda.

La profesora que da clases en San Carlos, Valentina Pezzano, comentó que la piedra era de color negro por la costra de fusión que se generó en su superficie al ingresar a la atmósfera e incendiarse.

Pero en donde esa costra oscura se fragmentó ante el impacto, ya se observaba que tenía un color gris claro.

En la búsqueda de otros fragmentos del meteorito realizada en las inmediaciones de San Carlos, además de expertos de la Universidad de la República, participaron unas quince expedicionarios: aficionados, estudiantes y técnicos provenientes de Brasil.

Hasta el momento no se descubrió ninguna otra muestra similar a la investigada. De cualquier forma es muy factible que haya otras rocas similares dispersas en el entorno, especialmente al oeste de la ciudad, hasta una distancia de cuatro kilómetros.

El meteorito hace unos 25 días que está en manos de los especialistas. No se había anunciado nada hasta que se invitó a una conferencia de prensa a desarrollarse hoy a las 11:00 horas, en la Facultad de Ciencias. Y eso, para evitar “una corrida geológica” de parte de curiosos, coleccionistas o cazadores de piedras preciosas que hicieron de los meteoritos un negocio más lucrativo que el oro.

En la ocasión serán expuestos el meteorito, el televisor afectado y fotografías. De aquí en adelante se efectuará un estudio químico y petrológico del fragmento para hacer la clasificación final. Por ahora no hay referencias o noticias de algún avistamiento que sea viable vincular con lo acontecido en San Carlos.

Los astrónomos y geólogos de la Facultad de Ciencias han analizado más de una veintena de rocas enviadas por personas de todo el país pensando que eran meteoritos. Pero ni cerca.

“No se sabe aún qué nombre se la va a poner al meteorito pero sí habrá que dárselo. La idea es exhibirlo en algún lugar que esté a la vista de todos, en la Facultad o en el Planetario”, comentó a El País Valentina Pezzano.

(Puede verse meteoritos tipo breccia en cefns.nau.edu/geology/naml/Meteorite/Diogenite ).

CAÍDOS DEL CIELO.

La primera lesión por un impacto.

El primer caso conocido de un meteorito que golpeó a una persona ocurrió el 30 de noviembre de 1954 en Alabama. El meteorito Sylacauga, una piedra condrita de 4 kilogramos, atravesó la azotea y golpeó a Anna Hod-ges después de que la roca entrara por su dormitorio y rebotara en un aparato de radio. Sufrió lesión de cadera.

Más caros que el oro por gramo.

Un meteorito vale por masa alrededor de 65 veces mas que el oro. En Argentina fue subastado un meteorito por 91.000 dólares, era de hierro y pesaba 161 kg. Hay ofertas en internet de 130 dólares por uno de 0.052 gr. El precio depende de varias cosas: procedencia, contaminación, contenido de minerales o razones científicas.

Museos con riquezas marcianas.

El Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsoniana, administrada y financiada por el gobierno de Estados Unidos, tiene una de las mayores colecciones de meteoritos del mundo (más de 17.000), entre ellos siete de origen marciano. Otras museos valiosos están en Inglaterra, Rusia, China y España.

Fuente: El Pais

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