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MSP niega ampliar plazo de fertilización para más de 40

A partir del 27 de febrero los tratamientos de fertilización asistida que son financiados o cofinanciados por el Fondo Nacional de Recursos (FNR) estarán limitados a personas de hasta 40 años de edad. Organizaciones de mujeres y médicos pidieron una prórroga, pero el Ministerio de Salud Pública (MSP) la denegó.

El decreto reglamentario de la ley 19.167, relativa a las técnicas de reproducción asistida, del 27 de febrero de 2015, establecía que “las técnicas de reproducción humana asistida de alta complejidad serán de aplicación a las personas a partir de los 40 años y hasta que cumplan 60, durante los 24 (veinticuatro) meses siguientes”.

Pese a esto, mujeres mayores de 40 años y la Comisión Honoraria de Reproducción Asistida Humana (que está formada principalmente por médicos), pidieron al ministro Jorge Basso una prórroga, aduciendo dificultades para acceder a las prestaciones, ya sea por la parte de dinero que las interesadas deben pagar, como por las demoras de ciertos procedimientos. Sin embargo, esto fue denegado por el jerarca.

“El decreto supuso un presupuesto para el FNR, puesto que los copagos de Reproducción Asistida Humana de alta complejidad no financian los procedimientos. Esto supone un 50% de su real costo”, justificaron fuentes del MSP a El País, que dejaron claro que el plazo no se extiende por razones económicas.

También señalaron que “el FNR aprueba los presupuestos con tiempo y luego de una serie de informes técnicos” y que ya “han sido muy importantes los resultados logrados para la población asistida con este aporte de la sociedad”.

Quejas

La organización “El sueño de ser mamá”, formada por mujeres de todo el país que a partir del 27 de febrero quedarán por fuera del beneficio del FNR por tener más de 40 años, emitieron ayer un comunicado en el que advierten sobre las deficiencias del sistema.

“Queremos que sea de público conocimiento la enorme cantidad de análisis, la demora de estos en los centros de salud tanto públicos como privados, los elevados costos de algunos de ellos y la cantidad de requisitos del FNR”, señala el documento.

Gabriela Silveira forma parte de “El sueño de ser mamá”. Tiene 39 años y cumple 40 el próximo 4 de marzo. En los próximos días se enterará si el tratamiento de fertilización asistida que le están realizando funcionó. La ley establece que cada mujer tiene hasta tres intentos que son cofinanciados con el FNR, pero ella ya sabe que si “no prende esta vez” ya no podrá repetirlo.

“Yo empecé con esto hace dos años. Primero me hice inseminación artificial de baja complejidad, o sea que el FNR no la paga, y no funcionó. Después empecé con la transferencia de embriones, que es de alta complejidad. No paré de hacer tratamientos, pero los plazos igual se vencen ahora y me quedo sin la posibilidad de ser madre”, contó a El País, y no pudo evitar quebrarse. Además, señaló que algunas de las clínicas que hacen los tratamientos cerraron por todo el mes de enero.

Silveira vive en Artigas. Entre el copago que le exige el FNR, los análisis, los anteriores intentos, los pasajes y la necesidad de quedarse en hoteles en Montevideo, dice que lleva gastados más de $ 100.000. Concretamente para el primer intento del tratamiento que está haciendo ahora, pagó $ 53.000. Si quisiera hacer un segundo intento —lo cual ya le quedó vetado por parte del MSP— este le costaría $ 107.293.

Gabriela Miranda, de la misma organización, tiene 41 y su situación es similar. “Me aprobaron un primer tratamiento, pero lo tuvimos que suspender porque no estaba funcionando. Supuestamente tenía hasta tres intentos, pero como el plazo vence el 27 de febrero, no tengo más posibilidades”, explicó.

Miranda, que se reunió ayer con el diputado nacionalista Martín Lema, y que en los próximos días hará lo mismo con los senadores Luis Lacalle Pou y Verónica Alonso, señaló que los plazos a veces se demoran porque después de un intento “hay que recuperarse anímica y económicamente”. Y contó que en su caso debió pedirle plata prestada a sus padres para hacer el tratamiento.

Efectividad y costos.

Marisa Dellepiane, médica especialista en reproducción asistida y directora del centro Gestar, que trabaja con el Centro de Esterilidad de Montevideo, una de las clínicas habilitadas para hacer los procedimientos de alta complejidad, señaló a El País que en 2016 se hicieron allí unos 700 tratamientos.

“La ley viene funcionando muy bien, con buenos resultados. Los pacientes menores de 35 años tienen una tasa de embarazo que llega al 53%; los que tienen entre 35 y 40 están en un 36%, y los mayores de 40% en un 20%”, señaló.

Desde el FNR, su directora general, Alicia Ferreira, dijo a El País que aunque no hay cifras oficiales sobre el nivel de efectividad de los tratamientos “se han recibido muchas cartas de madres agradecidas”.

Las cifras del FNR cerradas al 31 de diciembre de 2016 señalan que hubo 1.543 solicitudes de tratamiento, de las cuales se autorizaron 1.306. Del resto, 96 están pendientes ya que se pidió información complementaria, 85 aún no fueron analizadas y 98 fueron denegadas (esto equivale al 6%).

El 48% de los tratamientos son de personas del interior del país y el 52% de Montevideo. El 57% corresponde a menores de 40 años y 43% a mujeres de entre 40 y 60. En el 72% de los casos se trata de afiliados a prestadores de salud privados, y en el 28% a públicos. De los que copagaron el tratamiento el 58% pagó la mitad del costo. Y hay un 21% que debido al salario de la pareja no debió hacer pago alguno.

Aquellos que ganan menos de $ 36.110 no pagan.

El Fondo Nacional de Recursos (FNR) actualizó a partir del primero de enero la tabla de copagos para los tratamientos de reproducción asistida. El documento incluye cinco escenarios distintos de cuánto se debe pagar, según el salario que perciba la pareja. Si entre los dos obtienen hasta $ 36.110, el primer intento es gratis, el segundo cuesta $ 21.459 y el tercero $ 42.917. En el segundo tramo, que va hasta $ 72.220 y el primer intento tiene un costo de $ 53.647, el segundo $ 107.293 y el tercero $ 139.481.

LO QUE HAY QUE SABER.

¿Qué debe hacer una pareja que quiera acceder a un tratamiento de Reproducción Asistida de alta complejidad?

La primera consulta la deberán hacer en el prestador en que se atienda la mujer. El ginecólogo tratante es quien tendrá que recomendar el tratamiento y quien podrá iniciar el trámite ante el FNR.

¿Qué incluye el plan cofinanciado por el FNR?

Incluye tres ciclos de estimulación/intentos, cada uno de ellos con hasta tres transferencias embrionarias. No importa si la persona ya se hizo este tratamiento por su cuenta antes, el Fondo igual tiene la obligación de financiar los tres nuevos intentos.

¿Cuáles son las clínicas que fueron habilitadas por el Ministerio de Salud Pública, para llevar a cabo los tratamientos?

Centro de Esterilidad Montevideo (CEM), Centro de Reproducción Humana del Interior (Cerhin) en Montevideo y Salto, Clínica Suizo Americana. El usuario puede elegir cualquiera.

¿Cuáles son las técnicas que financia o cofinancia el FNR?

Inducción de ovulación.

En este caso la ovulación se induce con fármacos que se aplican vía oral o inyectable, y con esto se determina el mejor momento para introducir los espermatozoides. La probabilidad de ovulación es del 80%.

Inseminación intrauterina.

En este caso se colocan los espermatozoides dentro del útero en el momento de la ovulación. La tasa de éxito por intento es de entre 14% y 18%, por lo que el procedimiento suele repetirse entre tres y cuatro veces.

Fecundación in vitro (FIV).

Es la técnica que se suele usar luego que fallan otras menos costosas, o sea la más utilizada en los procedimientos de alta complejidad. El proceso se desarrolla en cinco pasos: primero se le da medicación a la mujer para que aumente su cantidad de óvulos, luego se retiran los óvulos a través de una cirugía menor, después se hace un proceso de inseminación con el espermatozoide, luego el óvulo fecundado se convierte en embrión, paso seguido los embriones se colocan en el cuerpo de la mujer. La mujer debe esperar dos semanas para hacerse un test de embarazo.

Inyección intracitoplasmática.

Es una de las técnicas que se incluyen dentro de la FIV. En este caso el varón debe proporcionar una muestra de semen o realizarse una biopsia testicular, de allí se eligen los mejores espermatozoides que son los que después son utilizados para la fecundación.

Fuente: El Pais

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